Límite de crédito por cliente
Defines hasta cuánto te puede deber cada cliente. Si no le pones límite, ese cliente no compra a crédito.
En Comercio Simple el crédito vive en la ficha de cada cliente: le pones un límite, el punto de venta cobra a su cuenta sin pasarse de ese límite y cada abono queda en su estado de cuenta.
Dar crédito es parte de vender en muchas tiendas, pero con libreta se pierden abonos, no se sabe el saldo real y a veces se da crédito de más. Aquí cada cargo y cada abono queda registrado con fecha y usuario, y el saldo se calcula solo.
Lo que tus clientes te deben es mercancía que ya salió de la tienda. Con un límite por cliente y un estado de cuenta claro, dar crédito deja de ser un riesgo a ciegas.
No se trata de juntar funciones por juntar. Se trata de conectar las partes que el negocio sí usa todos los días para vender, cobrar, controlar y decidir mejor.
Defines hasta cuánto te puede deber cada cliente. Si no le pones límite, ese cliente no compra a crédito.
Al cobrar eliges al cliente y la forma de pago a crédito. Si la compra rebasa su crédito disponible, el sistema no la deja pasar.
Registras cada abono desde la caja; si es en efectivo, entra al corte del turno.
Cada compra a crédito, abono y ajuste aparece con fecha, monto, saldo y quién lo registró.
Si devuelves una compra a la cuenta del cliente, ese saldo a favor se usa en su siguiente compra.
Si desactivas a un cliente, ya no se le puede vender a crédito.
Así queda funcionando en tu negocio, sin implementaciones largas ni capacitación complicada.
Con nombre y teléfono basta para empezar.
Por ejemplo $500 o $2,000, según la confianza que le tengas.
En el punto de venta seleccionas al cliente y cobras a su cuenta.
Cada pago baja su saldo y queda en su estado de cuenta.
Pantalla real del sistema, no una maqueta. Los datos son de un negocio de demostración.
Más allá de las funciones, esto es lo que el negocio normalmente empieza a notar cuando la operación deja de trabajar por piezas sueltas.
Cada cargo y cada abono queda con fecha y monto en el estado de cuenta.
El límite evita que alguien acumule una deuda mayor a la que decidiste.
Lo que se cobra en efectivo entra al corte del turno.
El crédito del cliente no es una lista aparte: se usa en el punto de venta, en los apartados y en las devoluciones, y se refleja en la caja.
El crédito disponible se revisa en cada cobro a crédito.
Los abonos de un apartado también se pueden pagar con el saldo del cliente.
Puedes devolver a la cuenta del cliente en lugar de dar efectivo.
El límite de crédito y los ajustes manuales se hacen desde la ficha del cliente, que solo maneja la cuenta dueña.
Esto encaja cuando el negocio necesita más control y visibilidad, pero todavía quiere una operación ágil y práctica, no una implementación pesada.
Tú decides a quién le das crédito y hasta cuánto; el sistema respeta ese límite en cada venta.
Aquí quedan resueltas las dudas que normalmente frenan una decisión comercial real, sin rodeos ni texto de relleno.
En el punto de venta seleccionas al cliente y cobras con la opción de crédito. El monto se carga a su cuenta y aparece en su estado de cuenta.
El punto de venta no permite cobrar a crédito por encima de su crédito disponible y muestra el aviso al cajero.
Desde la caja eliges al cliente y el monto; puede ser en efectivo, con tarjeta o por transferencia.
Sí. Su ficha muestra el estado de cuenta con cada cargo, abono y ajuste, además de su historial de compras.
No. El límite y los ajustes manuales los hace la cuenta dueña.
Caja, inventario y equipo por sucursal, traspasos entre tiendas y comparativo de ventas.
Ver funciónFondo inicial, retiros, cortes parciales y cierre con la diferencia calculada.
Ver funciónCotizaciones que el cliente acepta desde un link y apartados con abonos.
Ver funciónCatálogo con tus existencias reales y pedidos para recoger en tienda.
Ver funciónVentas por día, kárdex, antigüedad, reorden por proveedor, caja y empleados.
Ver funciónSoluciones para giros donde esta función se usa todos los días.
Pon límites por cliente, cobra a crédito desde el punto de venta y registra cada abono. Pruébalo 30 días gratis.
Sin tarjeta. Configuración inicial guiada. Ideal para operación diaria en tienda.