Comercio Simple
Control de crédito

Control de crédito a clientes, sin libreta y con límite para cada uno

En Comercio Simple el crédito vive en la ficha de cada cliente: le pones un límite, el punto de venta cobra a su cuenta sin pasarse de ese límite y cada abono queda en su estado de cuenta.

Sin tarjeta para empezar Configuración inicial guiada Ideal para operación diaria

Lo que sale mal cuando el crédito se lleva en libreta

Dar crédito es parte de vender en muchas tiendas, pero con libreta se pierden abonos, no se sabe el saldo real y a veces se da crédito de más. Aquí cada cargo y cada abono queda registrado con fecha y usuario, y el saldo se calcula solo.

El crédito a clientes también es dinero de tu negocio

Lo que tus clientes te deben es mercancía que ya salió de la tienda. Con un límite por cliente y un estado de cuenta claro, dar crédito deja de ser un riesgo a ciegas.

  • Nadie sabe con certeza cuánto debe cada cliente y los saldos se discuten.
  • Se da crédito de más porque no hay un límite claro para cada persona.
  • Los abonos se anotan en un papel y no aparecen en el corte de caja.

Cómo funciona el crédito en Comercio Simple

No se trata de juntar funciones por juntar. Se trata de conectar las partes que el negocio sí usa todos los días para vender, cobrar, controlar y decidir mejor.

Función principal

Límite de crédito por cliente

Defines hasta cuánto te puede deber cada cliente. Si no le pones límite, ese cliente no compra a crédito.

Cobro a crédito en el punto de venta

Al cobrar eliges al cliente y la forma de pago a crédito. Si la compra rebasa su crédito disponible, el sistema no la deja pasar.

Abonos en efectivo, tarjeta o transferencia

Registras cada abono desde la caja; si es en efectivo, entra al corte del turno.

Estado de cuenta por cliente

Cada compra a crédito, abono y ajuste aparece con fecha, monto, saldo y quién lo registró.

Saldo a favor

Si devuelves una compra a la cuenta del cliente, ese saldo a favor se usa en su siguiente compra.

Sin crédito para clientes dados de baja

Si desactivas a un cliente, ya no se le puede vender a crédito.

Cómo empiezas a dar crédito con control

Así queda funcionando en tu negocio, sin implementaciones largas ni capacitación complicada.

  1. Registra al cliente

    Con nombre y teléfono basta para empezar.

  2. Ponle un límite de crédito

    Por ejemplo $500 o $2,000, según la confianza que le tengas.

  3. Véndele a crédito

    En el punto de venta seleccionas al cliente y cobras a su cuenta.

  4. Recibe sus abonos

    Cada pago baja su saldo y queda en su estado de cuenta.

Así se ve en Comercio Simple

Pantalla real del sistema, no una maqueta. Los datos son de un negocio de demostración.

Ficha de cliente en Comercio Simple con límite de crédito, ajuste de saldo y estado de cuenta
Ficha de un cliente de un negocio de demostración: límite de crédito, ajuste de saldo y estado de cuenta con cada movimiento.

Lo que cambia cuando el crédito tiene control

Más allá de las funciones, esto es lo que el negocio normalmente empieza a notar cuando la operación deja de trabajar por piezas sueltas.

Saldos que no se discuten

Cada cargo y cada abono queda con fecha y monto en el estado de cuenta.

Menos riesgo al dar crédito

El límite evita que alguien acumule una deuda mayor a la que decidiste.

Abonos que cuadran en caja

Lo que se cobra en efectivo entra al corte del turno.

Crédito conectado a todo el negocio

El crédito del cliente no es una lista aparte: se usa en el punto de venta, en los apartados y en las devoluciones, y se refleja en la caja.

En el punto de venta

El crédito disponible se revisa en cada cobro a crédito.

En apartados

Los abonos de un apartado también se pueden pagar con el saldo del cliente.

En devoluciones

Puedes devolver a la cuenta del cliente en lugar de dar efectivo.

Límites a cargo del dueño

El límite de crédito y los ajustes manuales se hacen desde la ficha del cliente, que solo maneja la cuenta dueña.

Ideal para

Esto encaja cuando el negocio necesita más control y visibilidad, pero todavía quiere una operación ágil y práctica, no una implementación pesada.

  • Abarrotes y misceláneas que dan crédito a clientes de la colonia.
  • Ferreterías y tlapalerías con clientes que pagan cada semana o cada quincena.
  • Negocios que hoy llevan el crédito de sus clientes en libreta o en el celular.
  • Dueños que quieren saber cuánto les debe cada cliente.

Crédito con reglas claras

Tú decides a quién le das crédito y hasta cuánto; el sistema respeta ese límite en cada venta.

Checklist rápido para decidir mejor

Aquí quedan resueltas las dudas que normalmente frenan una decisión comercial real, sin rodeos ni texto de relleno.

En el punto de venta seleccionas al cliente y cobras con la opción de crédito. El monto se carga a su cuenta y aparece en su estado de cuenta.

El punto de venta no permite cobrar a crédito por encima de su crédito disponible y muestra el aviso al cajero.

Desde la caja eliges al cliente y el monto; puede ser en efectivo, con tarjeta o por transferencia.

Sí. Su ficha muestra el estado de cuenta con cada cargo, abono y ajuste, además de su historial de compras.

No. El límite y los ajustes manuales los hace la cuenta dueña.

Cómo se usa según tu tipo de negocio

Soluciones para giros donde esta función se usa todos los días.

Deja la libreta del crédito.

Pon límites por cliente, cobra a crédito desde el punto de venta y registra cada abono. Pruébalo 30 días gratis.

Sin tarjeta. Configuración inicial guiada. Ideal para operación diaria en tienda.